Cómo acompañar a nuestros hijos ¿Ansiedad? ¿Redes sociales? ¿Atención?

Se hace un análisis del impacto del uso excesivo de tecnologías y redes sociales en el desarrollo infantil y adolescente, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Se identifica como "generación de cristal” o “generación de ansiedad”, con altos niveles de irritabilidad, falta de concentración, trastornos del sueño y dificultades en la interacción social. Este fenómeno ha sido documentado en países como Estados Unidos y empieza a observarse también en el Perú.
Se explica cómo el uso temprano de dispositivos electrónicos interfiere en el desarrollo del apego seguro, la empatía, el juego libre y la formación de habilidades sociales. Los niños, desde edades muy tempranas, sustituyen la interacción real por la exposición pasiva a pantallas, lo que afecta la maduración cerebral, especialmente en etapas sensibles como la infancia y la pubertad, donde ocurre una alta plasticidad cerebral.Podemos entender que el fenómeno de la hiperpaternidad podría abarcar dos estilos clásicos pero incorrectos de crianza: el permisivo y el controlador con altas expectativas. Dentro del estilo permisivo podemos encontrar también dos métodos distintos pero que se pueden ejercer al mismo tiempo: la complacencia y/o la sobreprotección (Shaked, 2020).

El “cerebro de canchita” o "Popcorn Brain" ilustra cómo las notificaciones constantes y el contenido breve de redes como TikTok fragmentan la atención, dificultando el aprendizaje, la comunicación familiar y el desarrollo emocional. Además, se alerta sobre la creciente adicción a redes, videojuegos, pornografía y compras en línea.
Entre las recomendaciones destacan fomentar el juego no estructurado, reducir el uso de pantallas, priorizar actividades en la naturaleza y modelar el uso tecnológico responsable por parte de los adultos. Se cita como ejemplo positivo a escuelas en Francia que prohibieron los celulares con buenos resultados.
Para adolescentes, se sugiere retrasar el acceso a redes sociales hasta los 14 ó 16 años bajo supervisión. Frente a la ansiedad, se propone fortalecer competencias reales, evitar el discurso sobrevalorado de autoestima y promover logros progresivos. Finalmente, se llama a los padres a actuar sin culpa, pero con decisión, tomando conciencia del rol activo que tienen en la formación emocional y social de sus hijos en un entorno dominado por la tecnología.
Te compartimos algunas recomendaciones en el siguiente documento:

Jorge Yamamoto
Doctor en Psicología

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